lunes, 28 de abril de 2014

Sophia


Un infiel, aunque sólo en mi mente sea,
la sabiduría, amada línea de hoy,
captora de amarguras, aquí estoy.
 
Deviene placer, su imagen espera,
erotismo y anagógica, toda ella, 
sublime fantasía, con gran temor,
en espesa zona abisal de su humor,
atravieso las aguas, yo: centella,
es rápida como el cosmos mi entrega.



Es suave fortaleza y constricción,
cálido, hallo este equilibrio en su interior,
plácida armonía, me hace superior,
dificultad de tan dura elección.



Lo sabe y lo sé. Pupilas reunidas,
vistazo en soslayo, se pierde el candor,
deseo de unidad, convexidad, temblor,
su humedad y sonrisas tímidas, 
atiende mi llamado, y yo al suyo,
invidentes guiados por el olfato.



Impacto onírico, un alivio frugal,
letras en piedra, nunca más dormitar,
ondas doradas, no lo puedo evitar.
¿Habrá pronto el allanamiento carnal?



En dulce profundidad me ahogaré,
bebiendo sutil aroma divino,
apreciando su sexo femenino,
feliz depresión donde me hundiré.